6 septiembre 2010
  Escuelas en acción - Qué es - Enfoque

"…la educación se encuentra ante la eventualidad de tener que hacer un giro radical, de naturaleza similar a aquellos otros que dieron origen, sucesivamente, a la escuela, luego a la educación pública y, más adelante, a la enseñanza masiva; las tres revoluciones que han alterado de raíz la forma de concebir y producir la educación durante los últimos siglos."
José Joaquín Brunner

       








CONTEXTO GENERAL.

México cuenta con una amplia tradición en la incorporación de tecnologías al proceso educativo, de ello dan cuenta los intentos de introducción de la radio, el cine, la televisión y, más recientemente, de tecnologías digitales, entre las cuales destaca la computadora. Sin embargo, cada una de éstas ha contado con diversa fortuna -llamando la atención la aceptación de la televisión educativa y quizás con mayor precisión de la telesecundaria-, a esta situación ha contribuido la preocupación innovadora del Estado Mexicano, las tendencias y "modas" en el terreno educativo y, por qué no decirlo, el mercado, entre otros factores.
En el marco de la tendencia de la integración de la computadora en la educación, hemos establecido relaciones con diversas escuelas de nivel básico, primarias y secundarias, del Centro Histórico de la Ciudad de México; a partir de este contacto cotidiano con el personal, sus maestros y alumnos nos hemos percatado de que una característica central de los planteles es la no incorporación de la computadora a su trabajo habitual.
Aun cuando los equipos se encuentren a disposición de los docentes en la propia escuela, la mayoría de ellos no la saben usar y los que han tenido contacto con este recurso, por lo general, no lo perciben como una herramienta para la enseñanza.

En este proyecto partimos de aceptar el potencial de las computadoras para enriquecer el proceso de aprendizaje y advertimos que en la problemática de ser o no aceptadas e incorporadas al trabajo educativo intervienen varias dimensiones, siendo de particular importancia:

La gestión escolar, esta dimensión está relacionada con los criterios académico-organizativos de las propuestas de incorporación de las tecnologías digitales a la escuela y al aula; la cual se traduce en la determinación de lugares o espacios físicos dentro del plantel para albergar los equipos, las tareas y funciones a las que se destinan, los usuarios, las normas y los tiempos que se establecen para acceder a las computadoras u otros recursos.

El tipo de equipo e infraestructura con la que se dota a las escuelas, esta dimensión se refiere a la capacidad de los equipos, la paquetería incluida, la cantidad y las características de los periféricos proporcionados, las conexiones de red, etc.. Esta dimensión conlleva de manera implícita una propuesta pedagógica que, en los hechos, cuando se pretende utilizar un equipo e infraestructura en una realidad escolar concreta, delimita los posibles usos, la calidad del uso y los usuarios de los mismos.

Los procedimientos de uso y trabajo con los recursos tecnológicos, esta dimensión es un elemento central ya que generalmente se proponen esquemas, modelos y procedimientos predeterminados para usar los equipos, así como mecanismos de organización del grupo y del trabajo del maestro para efectuar determinadas actividades usando las computadoras. Estos procedimientos de uso y trabajo no responden necesariamente a los requerimientos e intereses de los maestros o los estudiantes, ni a las condiciones reales en las que se usan estos equipos, provocando así una “ruptura” entre la propuesta tecnológica y la dinámica escolar.

La disponibilidad de herramientas e instrumentos, esta dimensión se refiere a los recursos que se ponen a disposición de los actores del proceso educativo para que se apropien de la computadora y permitan ampliar su potencial como agentes que aprenden, o propician el aprendizaje, apoyándose en ella. Consideramos que cuando los programas de incorporación de la computadora a la educación son insensibles a las necesidades cotidianas académico-administrativas de profesores, alumnos, directivos y personal de los planteles, provocan un obstáculo que ahonda la posible distancia existente entre la tecnología y la escuela, minando las posibilidades de desarrollo significativo, autónomo y creativo de los programas mencionados.

El Programa Integral de Cómputo Educativo se plantea, a partir del examen de estas dimensiones, formular una ruta adicional a las ya existentes, con el único fin de contribuir al mejoramiento de la educación, explorando y tratando de fortalecer el proceso de producción de conocimientos, como el eje fundamental de la propuesta para incorporar las tecnologías digitales a los centros escolares.


ENFOQUE

De acuerdo con Brunner(1) distinguimos varios escenarios respecto a la propuesta pedagógica: las tecnologías como enriquecimiento del modelo tradicional, la creación de salas interactivas, la tecnología para el desarrollo de nuevas competencias básicas, y el desarrollo de entornos virtuales de aprendizaje, de estos tomamos el escenario que podríamos considerar más básico.

 

 
VARIABLE TECNOLÓGICA
   
Visión interna
Visión externa
CONCEPCIONES PEDAGÓGICAS Didáctica tradicional
Nuevas tecnologías como enriquecimiento del modelo tradicional
Nuevas competencias básicas
Constructivista
Sala de clases interactiva
Entornos virtuales de aprendizaje

 

Pretendemos un enfoque que, si bien no revolucione totalmente las actividades cotidianas de la escuela y el aula, nos ponga en condición de orientarnos hacia el futuro y además que ponga al alcance de los actores educativos la posibilidad de un cambio de paradigma educativo.

Pretendemos un enfoque de "contagio", tal como proceden las innovaciones culturales, como un proceso de incorporación de ciertas prácticas que, a la par que se adoptan, se modifican y asimilan a las condiciones particulares del entorno o de la institución escolar; por ello no se ofrece un "modelo" único, cerrado y claramente delimitado, por el contrario se sugieren opciones, pistas que no representan una trayectoria lineal.

Es un programa de demanda no de oferta…

Esto supone atender a las necesidades sentidas de los participantes del proceso educativo, no presentar propuestas estructuradas centralmente sin conocimiento de las condiciones reales de trabajo, operación y recursos con los que cuentan las escuelas y los actores educativos, es decir, se constituye en una propuesta flexible y descentralizada, que atiende a la escuela y a las aulas en forma prioritaria en tanto es en estos espacios en donde se realizan las actividades centrales del proceso educativo.


Supone también que los contextos particulares (externos y endógenos) de las instituciones determinan las modalidades de uso de los equipos y de la infraestructura.

 

Propone un modelo de funcionamiento en el que la escuela y los actores del proceso educativo aprendan a aprender sobre los cambios, modificaciones y reformas que se ejecutan en la propia escuela, la idea del Consejo Técnico, como órgano regulador y orientador de las modificaciones que se ejecuten, se convierte en un elemento central; si bien, esto representa un reto mayor para los impulsores de los cambios, en la medida en que no hay un molde preestablecido en el cual verter las propuestas, no cabe duda que en ese mismo reto está la posibilidad de éxito.

 

Propone un proceso inicial de enriquecimiento del modelo tradicional con el que operan los maestros, en tanto se parte de que éstos crean y generan conocimiento cotidianamente, en su práctica profesional.

Es un programa integral

El centro de la propuesta es un proyecto integral de cómputo educativo. Es decir, ir más allá de simplemente ofrecer cursos de manejo de herramientas de productividad a los alumnos y los profesores. El proyecto es integral en el sentido de que busca incidir sobre todos los agentes del proceso, y no solamente los alumnos –es por ello que incorpora las necesidades de administración escolar–; es integral en el sentido de que no se trata de reforzar una materia del currículum (cómputo), y reducirse a mejorar la “alfabetización informática”, sino de incorporar las nuevas tecnologías al conjunto del currículum; es integral en tanto busca incorporar la computadora en la práctica cotidiana del docente, más que limitarse al ámbito de operación del laboratorio de cómputo escolar. El énfasis está en todo momento en la educación, no en la computadora. La computadora no es el objeto de estudio sino la herramienta para desarrollar de mejor manera procesos de enseñanza y aprendizaje.

Es integral en tanto toma a la institución escolar como un todo, en la cual profesores y alumnos, directivos y personal de organización, y padres de la comunidad, son elementos fundamentales para el logro de los cambios sugeridos en el Programa.

Se diversifican las opciones y modalidades de uso

Frente a las propuestas genéricas de aula de medios, red escolar, secXXI, proponemos construir una modalidad de uso acorde a las necesidades colectivas de la escuela y de los actores educativos, tomando como prioridad sus "proyectos escolares". Pretendemos trabajar en las posibilidades que nos brinda la cultura de cada escuela.

 

La modalidad de uso del equipo y la infraestructura la determina el colectivo institucional, llámese Consejo Técnico, Comité Académico, etcétera. Sin embargo, sugerimos algunas opciones que consideramos viables y que deberían ser consideradas entre las alternativas: "una computadora en el salón de clase", conectividad inalámbrica y equipos portátiles, atención a los aspectos académico - administrativos.

Se concibe como un proceso de producción de conocimientos

El Programa Integral de Cómputo Educativo, parte de la consideración de que el proceso de producción de conocimientos es el núcleo toral de toda propuesta educativa, de ahí que el intentar hacer evidente la producción de conocimientos por parte de los maestros y sus alumnos, además de propiciar nuevas formas y modalidades de operación sobre los contenidos(2) se constituye en una orientación básica del mismo.

Partimos de la consideración de que la "escuela realmente existente", con sus deficiencias, carencias y limitaciones, es un espacio que genera conocimiento y que es en el trabajo e interacción con los alumnos en donde la producción de éste es más fructífera, ahora bien, pensamos que las tecnologías de la información y comunicación deben ser usadas para añadir "valores agregados" al proceso existente, modificar rutinas, fortalecer procesos de investigación, presentar contenidos de una manera más llamativa, experimentar y desarrollar nuevas competencias, entre otras.

Es común observar que las instituciones educativas no cuentan con elementos que les faciliten la conservación, el almacenamiento y la sistematización de su producción: las notas de clase, los dibujos de los alumnos, el material didáctico de los maestros, los esquemas, los cuentos, etcétera, es decir, la creación y producción central de las escuelas se desecha por carecer de herramientas que permitan un proceso de mejoramiento y actualización de dichas producciones y que promuevan la idea de que el proceso de producción de conocimientos y de aprendizaje es un flujo iterativo sobre el que permanentemente se regresa para mejorarlo y no un archivo estático. Suponemos que el contar con este tipo de herramientas influirá en los procesos de aprendizaje, así como en la gestación de nuevas prácticas en la medida en que se desarrollan nuevos entornos de aprendizaje.


La creación y desarrollo de aplicaciones informáticas que permitan lo antes descrito es parte de esta orientación, así como el que las mismas, en la medida de lo posible, sean de acceso libre.

 

Adicional a lo anterior, la divisa "aprender haciendo, enseñar preparando y resolviendo necesidades", es una de las orientaciones básicas.


Apela a la vinculación interinstitucional y a la creación
de redes sociales de apoyo


Se parte de la consideración de que las comunidades y organismos externos a las instituciones educativas tienen responsabilidades sobre el desempeño de dichas escuelas, de ahí que se apele a la constitución de una Red de acompañamiento social que brinde opciones para todos los actores del proceso educativo, en términos de tiempos, espacios, equipos e infraestructura para contribuir a la formación de los educandos.

 

Otro elemento sustancial es la búsqueda de sinergias y colaboraciones con proyectos e instituciones que desarrollan acciones de las más diversas naturalezas, con el fin de integrar esfuerzos.

Así pues, organismos e instituciones públicas, privadas y del sector social, que circundan a las escuelas tienen responsabilidades adicionales sobre dichas escuelas, en tanto su cercanía geográfica; de igual manera, proyectos y organismos que trabajan en innovaciones educativas, agencias de transferencia y de difusión de nuevas tecnologías pueden contribuir a apoyar los esfuerzos internos de cambio. Se puede afirmar que esto ya se realiza, sin embargo, en el enfoque que nos orienta, la iniciativa proviene y provoca la acción desde abajo y desde dentro de la escuela, es decir, desde los maestros y directivos hacia las instancias coordinadoras, del establecimiento escolar hacia el sistema burocrático oficial.

La función de la Red de acompañamiento social, no reside sólo en ofrecer espacios, tiempos, infraestructura y equipos, sino en presentar alternativas y nuevos modelos de encarar los procesos de formación; pretendemos fomentar el intercambio de experiencias, someter a los alumnos a una mayor estimulación a partir de diversas prácticas y experiencias, a nuevos códigos y modalidades de comunicación.


 

 


 

 

1 Brunner, José Joaquín, Nuevas Tecnologías y Sociedad de la Información en Educación: Escenarios de Futuro No 16, enero, 2000 regresar al texto

2 Son ejemplo de esto las propuestas educativas en donde los alumnos producen materiales por medio de tecnologías. Así, al realizar un programa de radio, un video o una página web el alumno tiene que realizar una investigación sobre la información que desarrollará, hacer un guión, realizar una producción tomando en cuenta aspectos de diseño, locución, interpretación, entre otros, y someterlo no sólo a la evaluación del docente sino también de sus compañeros. De esta forma establece una relación con los contenidos distinta a la que comúnmente tiene. regresar al texto

 

 

 

 

 
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